LÁSER
La tecnología láser nos permite realizar frenectomías sin anestesia.
Simplemente manejando la forma de administrar la energía, obtenemos procedimientos que tardan escasos minutos y nos dejan un campo de trabajo limpio, sin sangrado, sin carbonización y sin alteración de los tejidos que rodean el espacio del procedimiento.
Lo más interesante es que tendremos una cicatrización fantástica: sin contracción, sin edema, sin inflamación y, por ende, sin ningún tipo de dolor.
Al paciente no le daremos ninguna medicación, sólo la recomendación de que tome un helado después del procedimiento. Esto es magnífico para cualquier profesional, pero sobre todo para el odontólogo general que antes derivaba estos procedimientos por la complejidad.
Esto es magnífico para cualquier profesional, pero sobre todo para el odontólogo general que antes derivaba estos procedimientos por la complejidad y las posibles complicaciones.
Hoy, los profesionales que utilizan la tecnología láser han transformado sus consultorios en unidades más rentables: realizan procedimientos que antes no realizaban, en un período de tiempo muy corto y fidelizan al paciente sin necesidad de derivarlo.
El láser transforma lo complejo en simple y nos permite ampliar nuestra visión. Una frenectomía que pensamos como un tratamiento complejo que sólo puede resolver un cirujano, hoy, gracias al láser, podemos resolverla en nuestro consultorio y obtener tanto en niños como en adultos resultados fantásticos y pacientes felices de tratarse en nuestra clínica.